Intervención:

El proceso de intervención estará encaminado a la consecución de los objetivos individuales adecuados a cada alumno/a, intentando acoger, contener, tratar terapéuticamente, estructurar y reorganizar las necesidades detectadas, buscando en todo momento dotar a la persona objeto de atención de las estrategias necesarias (cognitivas, emocionales, comportamentales y sociales) que propicien que el apoyo deje de estar presente.

Partiendo de un análisis conjunto del caso con el asesor de NEE del Berritzegune y con el profesor-tutor/a y orientador/a se elaborará un plan pedagógico y terapéutico que abarcará objetivos, estrategias y dinámica-metodología concreta de las sesiones, temporalización y seguimiento-evaluación.

Este plan terapéutico se insertará en los planes de intervención individual y de aula de cada alumno/a del Programa.

Se trata de actuar de forma global y conjunta dentro del espacio socio-sanitario-educativo, encaminado a disminuir en el alumno/a la impulsividad e irritabilidad, reforzar los sentimientos de seguridad y una imagen personal adecuada, favorecer la expresión verbal de los conflictos, aumentar la tolerancia a la frustración…

El abordaje terapéutico se orientará hacia el alumno/a, la familia, el entorno educativo y al entorno social encaminando el mismo hacia la inclusión en entornos normalizados.

Para la elección del método o modelos de intervención se tendrá en cuenta el grado de severidad e intensidad de los síntomas y el grado de apoyo de la familia, centro y entorno comunitario.

Se trata de ayudar al alumno/a (y a su entorno próximo) en la autorregulación de la conducta, en el desarrollo de habilidades sociales y cognitivas que mejoren su estado emocional, en la mejora de la autocomprensión y la relación interpersonal que posibiliten su inclusión en contextos naturales de relación (centro educativo, espacios de ocio, familia…).